Page 355 - Guerrillas y montoneras durante la Independencia - Vol-6
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Nueva Colección Documental de la Independencia del Perú
             Guerrillas y montoneras durante la Independencia
                    Excelentísimo Señor.
                    Don Juan Manuel del Mar recidente en esta Capital a nombre de Don
            José Guevara vecino del Cuzco y Diputado en la H.J. Departamental de dicha
            Ciudad previo lo necesario en Derecho y en virtud del poder que devidamente
            precento ante Vuestra Excelencia parezco y digo. Que mi parte por su honrra-
            da conducta fué hecho Administrador de Rentas Unidas de la Provincias de
            Chumbivilcas en el Govierno Español, y por su misma probidad fué conser-
            bado en el actual sistema hasta la estincion de las Aduanas, despues de cuyo
            acontecimiento se ha mantenido sin sueldo, empleo, ni incumbencia con la
            que se le hayan premiado sus servicios.
                    Los que hizo distinguidos é importantes a la causa del Perú cuando
            solo se pensaba dar los primeros pasos para su libertad por el Jeneral San
            Martin constan justificados con testigos presenciales y de la mejor reputación
            é imbestidura según lo patentiza el sumario desde fojas á fojas el cual califi-
            cado por fehaciente por la Junta Calificadora del Cuzco, no obró mas que la
            conservación de mi parte en la Administración de Chumbivilcas que no fué su
            premio; sino una consecuencia necesaria de su seguridad, honrradez, y acaso
            no comunes á muchos individuos de la espresada Provincia.
                    Mi parte fue la primer introductora de las correspondencias del Pro-
            tector en el interior del Perú, y esto como? A costa de mucho dinero en pro-
            pios tanto de los puertos al local de su vecindad, como a los lugares a donde
            tenian que entregarse las correspondencias. En estas ocurrencias, a que peli-
            gros no se expuso? No menos que a la misma muerte.
                    Pero todo esto es poco en el tiempo cercano a la espedicion para Bo-
            livia de Su Excelencia el Señor Presidente con las tropas auxiliares que llebó
            hubo falta de jovenes expertos é ilustrados que le hiciesen compañia en la
            oficialidad de Exercito. Mi parte tenia su hijo primogénito y único llamado
            Don Francisco Guevara, que habia concluido sus estudios mayores y empren-
            dió Jurisprudencia. Se le pide a dicho su hijo para oficial del Exercito, y ni el
            ser único, ser la esperanza suya y dé su madre legitima, ni mil otras conside-
            raciones y justos motivos para evadirse de darlo, le impidieron la entrega. Se
            desnuda mi parte de la ternura paternal, de las miras de esperanza fundada en
            un joven de sobresalientes principios, y de todo respeto ambicioso.
                    Lo ocupa Unicamente la memoria de que la patria necesitaba a su
            .hijo, y al punto el mismo lo pone a disposición de Su Excelencia el Jeneral.
            Marcha con él; concluye gloriosamente la campaña de Bolivia; y nuevamente



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