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El General don José de San
Martín
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Francisco Javier de Luna Pizarro,
primer Presidente del Congreso Constituyente.
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Primera sesión de Congreso Constituyente
del Perú, realizada en la antigua Capilla de la Real Universidad
de San Marcos.
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Manuel
Salazar y Baquíjano, Presidente del Primer Congreso Constituyente
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Portada de ingreso a la Cámara
de Senadores en el local de la Inquisición
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Antigua sala del Senado en el local
de la Inquisición
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Curiosa fotografía de los diputados
al Congreso de 1868.
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Detalle del plano elaborado por R. Tizón en 1908,
donde se aprecia la plaza de la Inquisición con la ubicación de
los dos locales del Congreso.
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Bosquejo elaborado por Witt, donde se indica la
disposición del Salón General que servía para las sesiones del
Congreso. (1992:424)
T: Estrado con dosel. aa: Balaustradas que separan
al público de los diputados. d y d : Escaleras que conducen a
dos galerías a cada lado superpuestas la una a la otra. D: Asientos
para los cuerpos Diplomático y Consular. C: Asientos para los
integrantes del Consejo de Estado.
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Frontis del Palacio Legislativo
luego de su construcción alrededor de 1915.
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El famoso hall de los pasos perdidos
tal como lucía originalmente.
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Detalle del plano isométrico de
Lima, elaborado por J. Berrocal en 1924 donde se aprecia la ubicación
del edificio del Palacio Legislativo.
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Los orígenes del Congreso del Perú.
El Congreso peruano tiene sus orígenes en el mismo proceso
emancipatorio, incluso cuando gran parte del territorio era aun ocupado
por las tropas realistas y la guerra contra ellos no había concluido.
Efectivamente, el general San Martín a poco tiempo de llegado a la capital
decide convocar a la elección de representantes o diputados de la naciente
república peruana, con el objeto de conformar un Congreso General Constituyente
que definiera las bases legales y políticas de la nación.
Mucho se ha especulado sobre las reales intenciones de
San Martín, al convocar a un Congreso, pues en general se asume que prefería
una monarquía como estructura de gobierno para el Perú por ser esta opción
la que podría brindar mayor estabilidad política; en cambio los políticos
de tendencia liberal sostenían como imprescindible el establecimiento
de una constitución democrática, que defendiera la independencia política
del país y de los poderes del Estado. Quizás San Martín, ya investido
con el título de Protector del Perú, pensaba en una formula mixta que
conjugara la Monarquía con la elección de un Congreso acorde con esta
estructura de gobierno. El estancamiento de la situación militar con respecto
a los realistas que ocupan la región central del país y la elección del
polémico Bernardo Monteagudo como su Ministro de Interior, hicieron que
la algarabía inicial suscitada por la proclamación de independencia en
la propia ciudad de Los Reyes, se convirtiera en una creciente apatía
sino en marcada oposición de un sector de la población.
Luego de algunos tropiezos y demoras en la fecha de inicio
del Congreso, San Martín convocó para el 20 de septiembre de 1822 a los
diputados que constituirían esta magna asamblea. Considerando la importancia
del evento programado y las necesidades físicas del futuro Congreso Constituyente,
se eligió el antiguo local de la Universidad de San Marcos, que contaba
en ese entonces con dos amplias salas de ceremonias en su local de la
plaza de la Inquisición, como eran su hermosa Capilla interna, con capacidad
para 500 personas o el prestigioso Salón General que incluso podía albergar
a 800 personas.
En un Decreto de Gobierno establecido por San Martín
y refrendado por su Ministro Bernardo Monteagudo, en junio de aquel año,
se había ya establecido la asignación temporal del local universitario
para la realización del Congreso Constituyente, en espera de la construcción
de un local apropiado para esta nueva institución republicana. En tanto
la Universidad se trasladaría provisionalmente al antiguo local de los
jesuitas conocido como el Colegio Máximo de San Pedro, el cual había sido
retirado de la jurisdicción de la orden luego de su supresión en todo
el virreinato. Así se señala textualmente en la Gaceta del Gobierno del
15 de junio de 1822 (en: Ayllón,2001Ms)
"El gran día del Perú se acerca a nuestros deseos con rapidez: el
Congreso General Constituyente, esa augusta asamblea llamada a consagrar
las primeras instituciones de un pueblo que ha apelado a la última razón
para defender su justicia, debe reunirse en el día más memorable de
julio. En los departamentos libres, esta es la esperanza que hoy anima
a los buenos ciudadanos: todos se ocupan de la obra que el Gobierno
les ha recomendado por su propio beneficio; al mismo tiempo que se preparan
a elegir sus representantes, están prontos a acreditar al enemigo que
son dignos de tenerlos y de ser gobernados por sus propias leyes. En
las revoluciones de los imperios hay días que parecen destinados a que
la posteridad lea en ellos la historia de los más grandes acontecimientos;
el mes de julio presentará un compendio solemne de las primeras transacciones
del Perú. Con la idea de anticipar los preparativos que exige la reunión
del Congreso se ha dispuesto lo que sigue:
El Supremo Delegado
He acordado y decreto:
- Mientras se construye un edificio a propósito para las
sesiones del Congreso queda desde hoy aplicado a este objeto el de
la Universidad de San Marcos, con todos los departamentos en que está
distribuido.
- La Universidad de San Marcos se trasladará provisionalmente
al Colegio de San Pedro. El Ministro de Estado queda encargado de
expedir todas las órdenes convenientes para el cumplimiento
de ambos artículos.
Dado en el palacio del Supremo Gobierno, en Lima a 15 de junio de
1822.- 3º.- Firmado.- Trujillo.- Por orden de S. E.
B. Monteagudo."
La ceremonia de instalación comenzó a las 10 de la mañana
en Palacio de Gobierno en medio de toques de campana y cañonazos, y luego
en la misma en la misma Catedral de Lima, donde se celebró una misa del
Espíritu Santo y se entonó el Te Deum. El propio San Martín tomó personalmente
el juramento a los cincuentitres diputados que constituirían la asamblea;
y en donde se proclamó vivamente por cada uno de ellos el de "no omitir
esfuerzo alguno en librarse de sus opresores, de desempeñar fiel y legalmente
los poderes a ellos confiados por los pueblos y de cumplir con los altos
fines para lo que habían sido reunidos". Luego de cumplida esta parte
de la ceremonia hubo en la Plaza Mayor una salva de veintidós cañonazos
contestados por otros tantos en el Callao y recibida por un repique general
de las iglesias de todo Lima. Los flamantes diputados, se trasladaron
de la Catedral a pie y en expectante desfile por las calles de Lima, hasta
el local de la Universidad que ya había sido previamente preparado para
la ocasión.
Las tareas de este Congreso eran enormes y de gran trascendencia
para el futuro político del Perú pues debía principalmente establecer
las bases de la futura Constitución que regiría en la República, una vez
esta se librara definitivamente del dominio español que aun se mantenía
en gran parte del territorio, especialmente en el interior del mismo.
Personalidades del mayor respeto intelectual y político fueron parte de
esta primera constituyente, como Toribio Rodríguez de Mendoza, Francisco
Javier de Luna Pizarro, Hipólito Unanue, Faustino Sánchez Carrión, Nicolás
de Araníbar, José de La Mar, Carlos Pedemonte y Talavera, entre otras
insignes personas. La presidencia del Congreso recayó en Luna Pizarro
una de las mentes mas lúcidas de la asamblea.
La instalación del Congreso Constituyente se realizó
el 20 de setiembre de 1822, resumiéndose luego en un histórico decreto
que decía a la letra:
" El Soberano Congreso Constituyente del Perú
Deseando llegue a noticia de todo el pueblo peruano haberse reunido
por medio de sus representantes, y entrado en la plenitud de su soberanía,
ha venido en decretar y decreta lo siguiente:
1º - Que se halla solemnemente instalado el Soberano Congreso Constituyente
del Perú.
2º - Que la soberanía reside esencialmente en la nación; y su ejercicio
en el Congreso que legítimamente la representa.
Imprímase, publíquese, y circúlese por quienes corresponda. Dado en
la sala del Congreso, en Lima, a 20 de Setiembre del año del Señor de
1822.- 3º de la Independencia del Perú.- Javier de Luna Pizarro, Presidente
.- José Sánchez Carrión, Diputado secretario .- Francisco Javier Mariátegui,
Diputado secretario......"
Entre los primeros acuerdos adoptados por el flamante
Congreso, estaba el de designar a San Martín como Generalísimo del Ejercito
del Perú, pero los planes del Protector aparentemente ya estaban trazados
con respecto al futuro político de la nueva república, así prefirió declinar
a tan honrosa distinción y luego de agradecer públicamente este gran honor,
el 22 de septiembre de 1822 ante el propio Congreso Constituyente, San
Martín dejó el cargo de Protector del Perú expresando a la asamblea una
breve pero emocionante alocución de despedida:
"Señores: Al deponer la insignia que caracteriza al jefe supremo
del Perú, no hago sino cumplir con mis deberes y con los votos de mi
corazón. Si algo tienen que agradecerme los peruanos es el ejercicio
del supremo poder que el imperio de las circunstancias me hizo obtener.
Hoy que felizmente lo dimito, yo pido al Ser Supremo que conceda a este
Congreso el acierto, luces y tino que necesita para la felicidad de
sus representantes....Peruanos! Desde este momento queda instalado el
Congreso Soberano, y el pueblo reasume el poder supremo en todas sus
partes."
El 22 de setiembre, en la Gaceta del Gobierno, se hizo
pública la Proclama de San Martín redactada en su casa de Pueblo Libre,
donde expone los motivos de su dimisión al Protectorado. En este documento
le decía textualmente a la nación estas palabras, que nos muestran el
valor y honestidad de este singular hombre :
"!Peruanos! presencié la declaración de la independencia de los
estados de Chile y el Perú...Mis promesas para con los pueblos en que
he hecho la guerra están cumplidas: hacer su independencia y dejar a
su voluntad la elección de sus gobiernos. La presencia de un militar
afortunado, por mas desprendimiento que tenga, es temible a los estados
que de nuevo se constituyen; por otra parte ya estoy aburrido de oír
que quiero hacerme soberano: siempre estaré pronto a hacer el último
sacrificio por la libertad del país, pero en clase de simple particular
y nada mas. En cuanto a mi conducta pública, mis compatriotas- como
en lo general de las cosas- dividirán sus opiniones; los hijos de estos
darán el verdadero fallo. ¡Peruanos! Os dejo establecida la representación
nacional:, después de que ya se ha reunido el Congreso. Si depositaís
en ella vuestra confianza, cantad el triunfo; si no la anarquía os devorará".
(Gaceta del Gobierno del 22 de setiembre de 1822. Tomo III, Nº 26)
Luego de la dimisión de San Martín, el Congreso decidió mantener para
si el poder Ejecutivo, además del propio Legislativo que le correspondía,
por ello nombró una Junta Gubernativa de tres miembros, con el objeto
de sustituir a San Martín en el ejercicio del Poder Ejecutivo, aunque
la prerrogativa de su elección quedaba por supuesto en manos del mismo
Congreso. Para este cargo se nombraron como miembros de la Junta de Gobierno
a tres eminentes personajes del propio Congreso, don José de La Mar, don
Felipe Antonio Alvarado y don Manuel Salazar y Baquíjano, hasta ese entonces
Conde de Vista Florida. Con el objeto de normar sus atribuciones de la
Junta, se estableció un reglamento provisional, recayendo la presidencia
de la misma en La Mar. . En aquella histórica sesión del Congreso, José
Faustino Sánchez Carrión, en pública alocución dijo: "Tres no se unen
para oprimir. El gobierno de uno es mas activo y eficaz si gobernar es
tratar a la raza humana como a las bestias. La libertad es mi ídolo y
lo es del pueblo. Sin ella no quiero nada: la presencia de uno solo en
el mando me ofrece la imagen de rey, de esa palabra que significa herencia
de la tiranía.." . Fue así que quedo constituido lo que Basadre (1949)
denominó el Gobierno de los Tres Diputados.
Entre las primeras tareas que se propuso el naciente Congreso, fue el
de elaborar las Bases de la Constitución política del Perú, para lo cual
fue elegida una numerosa Comisión que redactara el texto, entre cuyos
miembros estaban Luna Pizarro, Olmedo, Arce y Mendoza, Sánchez Carrión,
Rodríguez de Mendoza, entre otros destacados personajes. Este importante
texto, que pasó a convertirse en el primer documento constitutivo del
Estado peruano y en donde se establecen las principales pautas normativas
de la República, fue firmado el 16 de diciembre de 1822 e inmediatamente
promulgado el 17 por la Junta de Gobierno, con el nombre de Bases de la
Constitución Política de la República del Perú. A juicio de muchos historiadores
y juristas que han analizado su texto, fue el mas genuino documento producido
en el proceso emancipatorio peruano.
El período republicano y los locales del Congreso.
La Constitución de 1839, incluyó la división del Congreso
en dos Cámaras, la de Senadores y la de Diputados. La división de estas
dos Cámaras, se debía hacer por el pueblo mismo, pues se tenía que elegir
separadamente a los Senadores y Diputados. A los Senadores se les exigía
mayor edad, pues su Cámara era considerada de mayor importancia que la
de Diputados, y lo fue en efecto, porque se le concedieron facultades
para ejercerla por si sola, incluso sin intervención de la otra Cámara.
Estas distinciones en el trabajo legislativo propio,
condujeron a una división física de las Cámaras de Senadores y Diputados.
Así a consecuencia de ello, en el local de la Universidad funcionó la
Cámara de Diputados, dado que en dicho lugar podían instalarse un mayor
numero de miembros e incluso, cuando ambas Cámaras debían sesionar en
conjunto como en la inauguración o clausura del Congreso, se prefirió
siempre este espacioso local. Para el funcionamiento de la Cámara de Senadores,
se acondicionó la antigua sala principal en el local de la fenecida Inquisición,
ahí en una doble fila de asientos existente a cada lado de la sala, sesionaban
los Senadores.
En el local de la Universidad además, debían funcionar
las oficinas del Congreso como sus Secretarías o salas de comisiones,
pues en términos prácticos todo el antiguo edificio universitario fue
ocupado por los miembros del Congreso, aunque en esas épocas solo funcionaba
por breves periodos legislativos. Las sesiones de la Cámara de Diputados
eran mayormente realizadas en el Salón General debido a su mayor amplitud
y a su mejor disposición estructural pues el público acostumbraba asistir
a las sesiones de la Cámara o cuando el Presidente de la Republica leía
su mensaje lo que ocasionaba gran asistencia de personas.
Una breve descripción del funcionamiento del Congreso en 1834 es dada
por Flora Tristán, quien por aquellos años visitaba Lima y acostumbraba
asistir a los debates . De acuerdo con su relato:
"La sala es muy bonita, aunque demasiado pequeña para su nuevo destino;
es de forma oblonga y servía antiguamente a reuniones académicas y para
los discursos de aparato, pronunciados por los altos funcionarios. Desde
hace diez años, no cesan de presentar proyectos para construir otro;
pero el Ministerio de Guerra absorbe los fondos de la república y ningún
peso se emplea para los trabajos útiles. Los senadores, es el título
que se dan, están sentados en cuatro filas que forman una herradura;
el presidente está en el ángulo. En medio hay dos grandes mesas alrededor
de las cuales se colocan los secretarios. Los senadores no usan vestido
especial; cada uno de ellos, militar, sacerdote o burgués, asiste a
la sesión con su vestido corriente. En lo alto, hay una galería destinada
a los funcionarios, a los agentes extranjeros y al público. El fondo,
está dispuesto en anfiteatro y únicamente reservado para las señoras.
Los miembros de la asamblea hablan generalmente desde su sitio; sin
embargo, hay una tribuna; pero sólo recientemente la he visto ocupada."
Otra descripción de la época corresponde al viajero Heinrich Witt, quien
llegó a asistir en agosto de 1847 en tiempos de Castilla, a la instalación
del Congreso que sesionaba para el caso en el antiguo Salón General de
San Marcos. Así en su diario señalaba al respecto:
" Cuando Castilla terminó ( su discurso) y el salón se vació un
poco, subí las escaleras a la izquierda, las cuales llevaban a la galería,
en cuyo otro extremo se encontraban los asientos de los agentes diplomáticos
y consulares. Desde allí obtuve una buena vista del interior del salón
, adornado con buen gusto, del cual doy un bosquejo más adelante. El
espacio bajo estaba ocupado por los miembros del Congreso, tanto senadores
como diputados. En esta ocasión se encontraba reunido todo el Congreso
ya que, por lo general, senadores y diputados se reunían en sitios distintos;
los diputados en este salón del Congreso, mientras que en 1847, los
senadores tenían la costumbre de reunirse en los salones del Cabildo
o Municipalidad, hasta entonces ocupada por el Consejo de estado, que
tuvo que mudarse a la oficina del Prefecto." (1992:369)
Hasta ese momento, la Cámara de Diputados y la Universidad de San Marcos
venían funcionando paralelamente en el mismo local, el cual ya resultaba
estrecho, pues además funcionaban ahí mismo la Sociedad de Medicina y
el Colegio de Abogados, lo que indudablemente debió haber generado diversas
desavenencias entre estas instituciones por el uso de los espacios. Es
necesario señalar que en este período la Universidad se encontraba muy
limitada y aletargada en sus actividades académicas normales, siendo necesaria
su reforma por el gobierno.
En vista de la próxima reunión del Congreso Constituyente de 1867, el
31 de Enero del mismo año, se expide una Resolución Suprema disponiendo
que mientras duren las sesiones del Congreso, se traslade definitivamente
la Universidad de San Marcos de su antiguo local hacia el Convictorio
de San Carlos, lugar que luego se constituirá en el local más importante
de esta casa de estudios. En efecto el Decreto en cuestión señalaba a
la letra que:
"Visto este expediente y siendo necesario poner término a las cuestiones
que se suscitan durante las sesiones de las Cámaras, entre la Secretaría
de estas y la Universidad, con motivo de la ocupación de su local por
dicha Secretaría, se resuelve: que mientras duren las sesiones del próximo
Congreso, se traslade la Universidad al Convictorio de San Carlos, dejando
para el uso del Congreso todo su local, por cuyo arrendamiento le abonará
la Tesorería 200 soles mensuales; trasladándose igualmente al antiguo
local de la Cámara de Senadores el Colegio de Abogados y la Sociedad
de Medicina, a donde se trasladará también el archivo y menaje de la
mencionada Cámara de Senadores. regístrese, comuníquese y publíquese.-
Rúbrica de S.E..- Tejeda" (El Peruano Tomo 52, Nº 8).
No fue el traslado de la Universidad, la única actividad
ejecutada con miras a la realización del Congreso de 1867, pues sendos
trabajos de refracción tuvieron que ser desarrollados en el antiguo
local universitario. Por el monto presupuestado por estos trabajos es
claro que las tareas fueron amplias, probablemente incluyendo importantes
cambios estructurales en el edificio. Así, en la Memoria que presenta
el Secretario de Estado en el despacho de Gobierno, Policía y Obras
Públicas, don José M. Quimper se indicaba entre otros que:
"La casa del Congreso ha sido también refaccionada. Para este objeto
se mandó entregar, en 24 de diciembre, a Don José Maria Hernando 2,648
soles 60 cts. En que se presupuestaron los gastos de refacción" (El
Peruano Tomo 52 Nº 14)
Decadencia del antiguo edificio.
A pesar de estas reformas en los antiguos edificios ocupados por el Congreso,
es indudable que las condiciones físicas y materiales de los dos locales
del Congreso, es decir la Cámara de Diputados en el edificio de la Universidad
y la Cámara de Senadores en el edificio de la Inquisición, no eran lo
mas adecuado para optimizar un moderno funcionamiento de esta importante
institución, especialmente por ser ambos edificios de muy antigua construcción
y lo mas importante con funciones originales diversas. Así, este período,
caracterizado por una visible bonanza económica a partir del auge en el
comercio del guano, hicieron que varios legisladores plantearan la construcción
inmediata de un nuevo local legislativo, proyecto tantas veces ya pospuesto.
El 19 de enero de 1869, el Congreso de la República, bajo la presidencia
de don José Gálvez , expide una resolución legislativa autorizando al
Presidente de la República para que disponga la construcción de un nuevo
palacio legislativo . Este documento reseñado por el historiador Fernando
Ayllón (Ms.2001) dice textualmente:
"Excmo. Señor:
El Congreso ha autorizado a V. E. para que ordene la construcción de
un palacio para el Congreso, cuidando de que reúna todas las condiciones
de solidez, comodidad y decencia que su destino requiere; debiendo presentarse
previamente a las Cámaras el plano y presupuesto respectivo para su
aprobación y para que se considere la partida correspondiente en el
presupuesto de la República.
Lo comunicamos a V. E.
José Rufino Echenique, Presidente del Senado.
Juan Oviedo, Presidente de la Cámara de Diputados.
Francisco Chávez, Senador Secretario.
Pedro Bernales, Secretario de la Cámara de Diputados.
Al Excmo. Señor Presidente de la República.
Lima, enero 20 de 1869.
Cúmplase, comuníquese y publíquese.
Rúbrica de S. E.
Gálvez".
La construcción del nuevo Palacio Legislativo.
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